
Póngase en contacto con Rejuvenic LA para que sepa cómo reducir los bochornos y los sudores nocturnos con la terapia de reemplazo hormonal.
Preguntas FrecuentesRespuestas a todas las preguntas sobre Terapia de Reemplazo Hormonal Bioidéntico.
En las NoticiasEl implante de MesoPellet devuelve la juventud y la claridad mental a muchas personas.
Historias de Éxito de PacientesEscuche lo que nuestros pacientes tienen que decir acerca de sus resultados con la terapia hormonal bioidéntica. Historias de Éxito de PacientesLea lo que la ginecología estética y/o la terapia de reemplazo hormonal han hecho por nuestros pacientes: Estoy muy emocionada de estar escribiendo estas líneas en favor del Dr. Ghozland. La primera vez que lo visité fue debido a esta sensación constante de que mi vagina había cambiado luego del nacimiento de mis hijos. Mi esposo y yo sentiamos un cambio durante el coito. Cuando conversé con el Dr. Ghozland, me escuchó y comprendió el problema que tenía. Me dijo cómo podía ayudarme y me explicó en detalle el procedimiento de rejuvenecimiento vaginal. Desde la primera reunión que tuvimos hasta mi total recuperación, el Dr. Ghozland me hizo sentir muy importante y cómoda. No hace falta decir que el rejuvenecimiento vaginal fue un éxito. No quiero ser descarada, pero mi esposo y yo no podemos dejar de tener sexo. Es como si recién nos hubiéramos conocido. Gracias Dr. Ghozland, usted es increíble y ha hecho que nuestras vidas mejoren mucho. Melissa T. Fui a ver al Dr. Ghozland porque sentía que mis labios vaginales eran demasiado grandes. Me sentía incómoda cuando usaba ropa ajustada y sobre todo bikinis. Cuando visité al Dr. Ghozland se mostró muy profesional y comprensivo. Me explicó el procedimiento y contestó todas mis preguntas sin prisa. La operación salió muy bien y mi vida ha mejorado muchísimo. Ahora puedo usar ropa ajustada y trajes de baño sin pensarlo dos veces. A mi novio también le gusta lo que hizo y, a veces se refiere a él como Dr. Leonardo DeVinci. Rebecca S. No sabía que no era común tener labios vaginales desiguales. Siempre me sentí un poco cohibida en la intimidad, pero creía que no había nada que pudiera hacer al respecto. Hasta que oí hablar de un procedimiento llamado labioplastia. Visité al Dr. Ghozland y realmente me emocionó hacerme la operación. Su personal y él realmente se portaron muy bien conmigo. El procedimiento se llevó a cabo en el consultorio y me hicieron sentir muy cómoda. Regresé a casa en cuestión de horas y volví al trabajo el lunes. Me encantan mis nuevos labios y recomendaría el procedimiento a todas aquellas mujeres que alguna vez se han sentido incómodas con el aspecto que tienen sus labios. Continúen el trabajo increíble que realizan y gracias por mejorar mi autoestima. Jessica B. El Dr. Ghozland fue muy comprensivo y compasivo con respecto a mis necesidades. Va a parecer vano lo que voy a decir pero soy una mujer de 50 años de edad y he estado con mi esposo durante 30 años. Realmente quería someterme al Rejuvenecimiento Vaginal pues luego de tener 5 hijos, sentí que nuestra vida sexual había disminuido. La cirugía fue muy simple y en realidad la programé en torno a nuestro aniversario No. 30 para sorprender a mi esposo y, por supuesto, a mí también. Nunca me imaginé que esta cirugía me haría sentir tan bella y poderosa. Me siento joven otra vez y es increíble sentirse así cuando estoy por entrar a mis años dorados. A mi esposo le encanta mi nueva vagina. Se siente como cuando éramos jóvenes y recién eramos novios. Gracias Dr. Ghozland, ¡es maravilloso tener una segunda juventud! Abby G. "¿Por dónde empiezo?" Lamentablemente, mis problemas de salud comenzaron a la temprana edad de 16 años cuando me diagnosticaron endometriosis. La adolescencia fue muy difícil para mí pues luchaba con insoportables ciclos menstruales "mensuales" plagados de cambios de humor incontrolables, dolor pélvico, hinchazón y quistes ováricos. Cuando tenía 21 años, el ginecólogo nos informó a mi mamá y a mí que tenía dos quistes de 4 cm en los ovarios. Tuve que hacerme mi primera laparoscopia para descartar cáncer. Sentí mucho miedo pues acababa de perder a mi nana debido al cáncer de ovario. Afortunadamente resultaron benignos y mi doctor, gracias a Dios, pudo salvar mis ovarios porque realmente quería convertirme en "mamá" algún día. A los 24 años, me dijeron que tenía cáncer estadio 1/tumor de bajo grado de malignidad y que me tenían que congelar el cuello uterino con un procedimiento criogénico MUY doloroso. A los 27 años me casé y estaba ocupada en mi carrera y aún no tenía la intención de tener familia. Sin embargo, 6 meses después de mi boda, una vez más era necesario que me sometiera a una cirugía debido a un quiste de ovario muy grande. Cuando regresé a la consulta, mi médico me informó que tenía una endometriosis GRAVE y me retiró gran cantidad de tejido cicatricial del útero y básicamente me dijo que si quería tener hijos que lo mejor era que comenzara de inmediato. Mi carrera era todo para mí y había trabajado mucho para lograr mis metas. Sin embargo, convertirme en "mamá" era mi verdadero anhelo, así que no tuve que pensarlo mucho. Después de 3 meses tratando de concebir, fui derivada a un especialista en infertilidad y fui sometido a varias inseminaciones intrauterinas, sin ningún éxito. Mi doctor "suavemente" me dijo que el siguiente paso sería la fertilización in vitro, pero consideraba que sería una pérdida de dinero, pues mi útero tenía tantas cicatrices por la endometriosis, que pensó que sería imposible que el embrión se pudiera adherir. CONVENCIDA de que algún día me convertiría en "mamá", mantuve mi fe y cambié mi estilo de vida y dieta, y ORÉ durante 3 1/2 LARGUÍSIMOS años y a los 31 años quedé embarazada (¡sin ningún tratamiento de fertilidad!). Cuando mi hijo tenía 12 meses de edad, el cáncer de cuello uterino regresó, tenía que someterme a una cirugía LEEP y me dijeron que probablemente no podría quedar embarazada "de forma natural" e incluso si lo hacía, probablemente no podría llevar el bebé a término. Cuatro semanas después de mi cirugía, milagrosamente, quedé embarazada de mi hija. Se trató de un embarazo de alto riesgo con diabetes gestacional. Rompí la fuente a las 34 semanas, pero por desgracia, mi doctor no llamó a mi perinatólogo ese día y la ecografía del hospital mostró que había mucho líquido amniótico y me enviaron de vuelta a casa. Mi bebé estaba viviendo en un ambiente infectado y a las 37 semanas, la placenta se rompió. Mi hija estaba azul como un pitufo y fue llevada rápidamente a la Unidad de Cuidados Intensivos para el Recién Nacido. El neonatólogo dijo que tal vez no se salvaría. ¡Estoy MUY feliz de decir que hoy es una niña saludable de 6 años! Un año más tarde, los quistes regresaron y esta vez visité a un gineco-oncólogo y debí someterme a otra cirugía, la que terminó en una histerectomía parcial. Los patólogos me detectaron 6 quistes microscópicos en el ovario izquierdo y la trompa que habían extirpado. Seis meses más tarde los quistes se pasaron al ovario derecho. Regresé a mi oncólogo para pedirle que me hiciera una histerectomía total, pero no quería hacerlo pues eso desencadenaría una menopausia quirúrgica. ¡Dos meses después, descubrí que estaba embarazada de mi tercer y último hijo! Cuando mi bebé cumplió 6 meses, los quistes volvieron. ¡Fui a otro oncólogo diferente pues ya estaba decidida a que me extirparan el resto! Me hicieron una histerectomía total y a los 37 años me encontraba en plena menopausia. Dos años más tarde, después de haber probado varios tipos de terapia de reemplazo hormonal, descubrí casualmente al Dr. David Ghozland. Ese día mi vida dio un cambio feliz y positivo. El doctor era amable, seguro, compasivo y se tomó su tiempo para escucharme e informarme sobre otro tipo de terapia hormonal, los MesoPellet. También me enteré ese día que podía reparar mi prolapso de vejiga, así como el área del perineo que estaba desgarrada y dañada, debido a tres partos vaginales espalda contra espalda. Estaba hecha un completo desastre a nivel emocional y físico y tenía tres niños menores de 6 años que debía cuidar. La terapia de reemplazo hormonal MesoPellet me devolvió la cordura, lo que me permite ser la feliz "mamá" que debo ser. Los médicos Ghozland me arreglaron de adentro hacia afuera. Me devolvieron la vida y les estoy muy agradecida por eso. Realmente son los médicos más apasionados y cariñosos que he conocido. Michele F. |